A cualquier peluquería canina en Oviedo acuden personas que conviven con mascotas nerviosas, en busca de consejo para mantener a su perro tranquilo durante la sesión de peluquería.

Muchos animales sienten estrés a la hora del baño o durante el corte de pelo, son animales desconfiados o temerosos que, debido a esta característica, pueden llegar a entorpecer las labores del peluquero canino llegando incluso a morder, no por maldad, sino porque se sienten amenazados.

Los profesionales de la peluquería canina en Oviedo, además de su experiencia, necesitarán la colaboración de los propietarios del peludete.

Hay que saber que es a partir de los cuatro meses cuando se les debe empezar a inculcar las visitas a la peluquería canina, pues es una edad ideal para empezar con los aprendizajes.

Si el perro ya es adulto, a la hora de llevarlo a cortarle el pelo, intenta evitar cualquier tipo de comunicación con él: ni juegos, ni palabras de aliento o pena. Los perros, aunque no entienden nuestro lenguaje, sí entienden nuestro tono de voz, y si le tratamos con pena o lástima, lo único que hacemos es reforzar su miedo. Tampoco llevarlo demasiado excitado, es decir, después de correr o jugar.

Una vez en el centro de peluquería, se deja al animal con el profesional y abandonas el lugar para que tu amigo de cuatro patas no tenga tiempo de notar tu ausencia, lo que repercutiría negativamente en él.

Otra idea interesante para perros nerviosos es llevarlo durante unos días antes de la cita al centro para que conozca a los profesionales que le van a atender y puedas recompensarle por su buen comportamiento. Así podrá familiarizarse y relacionar que allí no hay peligro y no sentirá tanto estrés.

En El Gato Persa creemos que estos consejos son necesarios para los compañeros de mascotas nerviosas, ayudando a que sus mejores amigos de cuatro patas disfruten de esos momentos de higiene y belleza.